Siempre lo mismo. Te pasas gran parte del día con sueño, cansado. Te dices, voy a acostarme pronto, pero justo cuando lo vas a hacer, aparece en tu cabeza, cualquier estímulo que recibes te recuerda a ella, y no te puedes dormir, sabes que hasta que tu mente (porque el cuerpo puede estar como sea, no tiene ni voz ni voto en esto) no pueda más no lo vas a hacer, y no pierdes el tiempo metiéndote en la cama para dar vueltas sin parar, has aprendido a que vas a dormir peor, a que apenas vas a descansar, y lo vas a hacer mal, al día siguiente, te levantas fatal, no puedes con tu alma y estarás de mala leche todo el día.
Tengo el maldito defecto a enlazar todo, por eso la música me causa tanto daño, tanto alivio. Tanto. Con una palabra, una nota, me viene un torrente de sensaciones, pensamientos y emociones que no puedo controlar, ni sentir, ni conocer y captar, aunque sí me llegan, me dañan o me sanan.
De momento no me puedo olvidar de ella. Sé que cada vez lo tengo más cerca, lo de olvidarla, y a ella más lejos, pero todavía la siento, así que habrá que seguir avanzando hasta que ya no sea nada, una persona más a mi alrededor. De momento, a seguir las noches en vela, por lo menos una parte.
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