Cuando sufres un encantamiento, estás a merced de éste. Lo que ocurre, es que, estás en mano de lo que tú crees que es tu dueño, no realmente de lo que quiera quien tú creas que es tu dueño, porque en realidad, estás a merced de lo que tú has creado, mediante una creencia, aunque tú le hayas dado el dominio de ti mismo a una persona. Precisamente, por eso, en el momento que quieras, se lo puedes quitar.
Obviamente, este proceso es inconsciente, se basa en ello. Y en la dualidad de creer y crear.
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